Colecciones

Mis joyas nacen desde la presencia.

Desde una escucha interna.
Desde la contemplación de la belleza que habita lo cotidiano.
Desde el asombro que despierta lo simple.
Desde un diálogo íntimo entre las manos, la materia y la imaginación.

Cada colección encuentra su propio lenguaje.

A veces nace del barro, otras veces del metal, de la cera, del vidrio, de la madera o de un textil que despierta una nueva historia.

Creo joyas de autor con un espíritu atemporal. Pequeños tesoros que guardan memorias, paisajes, gestos y emociones. Piezas que invitan a detenerse, contemplar y conectar con aquello que permanece.

Te doy la bienvenida a mi universo creativo.

Alba

Lithia

Las perlas y las piedras naturales llamaron siempre mi atención.

Sus colores, formas, su energía… su magia.

Estas son algunas de las tantas perlas y piedras que reuní durante más de 20 años.

Algunas llegaron desde viajes. Otras aparecieron inesperadamente en mi camino. 

Lithia son pequeños tesoros nacidos del tiempo.

Entre perlas y encajes

Recuerdo aquel aroma suave a violetas y rosas… ese olorcito del ropero de mis abuelas. 

Cajas forradas en papeles gastados, guardaban joyas envueltas en pañuelos de seda, entre jaboncitos de colores…

En sus abrigos, siempre llevaban el detalle de un broche con perlas y cristales. Joyas simples, elegantes, a las que podía pasar horas contemplando…

Aquella memoria de mi infancia hoy se mezcla con pequeños tesoros que descubro en diferentes lugares. En el barrio donde vivo, en ciudades que visito.

Entre perlas y encajes nos habla de una belleza femenina, nostálgica y atemporal. Como aquel perfume antiguo que es suave y persistente, imposible de olvidar.

Un espejo en Venecia

En un antiguo ascensor, casi oculto al paso del tiempo, un espejo esmerilado devolvió mi imagen… 

Su reflejo fue una caricia de luz. 

Un brillo opaco y suave que rozó mi mirada. Me detuve unos instantes… el tiempo se volvió más lento, casi respirable.

Ahí, sin buscarla, la belleza apareció. En sus formas, sus patrones repetidos… en esa maravillosa textura. 

En aquello que se deja sentir antes que comprender.

Así nació esta colección de joyas. En un espejo… en un antiguo espejo en Venecia.

Una mañana de julio de 2019. Venecia - Italia

Florecer

Esta colección nace en un jardín interior. 

En ese espacio íntimo que existe en nuestra alma, en nuestro corazón.

Ese jardín donde sembramos pensamientos, emociones y deseos.

Un jardín que nos pertenece y que nos permite decidir qué sembrar y qué dejar partir.

Florecer es una colección que celebra la presencia, el cuidado consciente y la belleza que transforma.

África

África nació sin mapas. Como un viaje imaginario…

Las piezas fueron apareciendo casi por sí solas, mientras trabajaba de manera empírica, jugando con la arcilla, modelando y tallando el barro sin un plan previo.

Simplemente me dejé guiar por mis manos. Lentamente se revelaron texturas, relieves, huellas que intentaban dar forma a un paisaje profundo, misterioso… 

Imágenes de vida silvestre, de desiertos, de atardeceres lentos donde el tiempo parece detenerse y el cielo se enciende en tonos dorados.

Color, ritmo, movimiento, fuego, danzas, rituales… Una energía primitiva, misteriosa, viva, que atraviesa la materia y la convierte en expresión. Esta es África. Un homenaje a la Madre Naturaleza.

Su amor, el mar

El mar fue su refugio y su espejo.

Caminó descalza entre la espuma y la orilla.

Escribió promesas sobre la arena y dejó que el mar las guardara.

Buscó respuestas en la inmensidad y aprendió a habitar el silencio.

En su corazón viven secretos que nunca serán contados… como un pacto entre Ella y Su amor, el Mar. 

Esta colección nace de una historia real. De una mujer, un mar y los secretos que habitan en su corazón. Lima, Perú – 2008

Cerrar X